Antiguo cortijo restaurado y dividido en tres casas individuales para 4 plazas cada una. Situadas en la Valle de Lecrín en una finca privada rodeada de agua y jardines de más de 600m. Está muy bien comunicado por su cercanía a Granada capital, a la playa a Sierra Nevada o a la Alpujarra. Tiene además un pequeño museo aparte donde se sitúa el molino que aún hoy está en funcionamiento. Sitio idóneo para la tranquilidad y el descanso.
Incluye una piscina comunitaria y un río de agua transparente donde podemos ver truchas y otros peces, así como patos. El molino cuenta con una extensión de unos 4000m. La temperatura del alojamiento se mantiene siempre en unos valores óptimos por el micro clima que se genera en este tipo de construcción de que se trata, como en el exterior, ya que se encuentra rodeado de agua y vegetación.