Con una ubicación privilegiada, esta casa de campo tradicional ha sido restaurada con métodos orgánicos. Se encuentra en una pequeña colina, orientada al sur, sobre varios estanques de truchas. El agua proviene de un manantial, fresco y cristalino, y el aire es puro (a 700 m sobre el nivel del mar). Las paredes son de piedra y los suelos de madera. Es ideal para unas vacaciones familiares en plena naturaleza. El mobiliario ha sido cuidadosamente diseñado, incluyendo libros, una chimenea, un jardín de 3 hectáreas, un estanque privado y un cielo estrellado... ¡Esto es vida!