Esta encantadora casa de vacaciones es un refugio ideal para familias o parejas que buscan tranquilidad, naturaleza y comodidad en un solo lugar. La vivienda cuenta con tres dormitorios y un total de cinco plazas para dormir, y está decorada de forma luminosa y funcional, pensada para el descanso y la convivencia.
La casa se distribuye en dos plantas y tiene una superficie de 126 m². En la primera planta se encuentran el salón, un aseo y una cocina bien equipada, donde los grandes ventanales aportan mucha luz natural y vistas panorámicas al paisaje. En la segunda planta están el baño principal y los tres dormitorios, uno de ellos con vistas al prado y a los caballos salvajes.
En el exterior hay un jardín privado con barbacoa y zona de comedor, perfecto para largas noches de verano. El jardín está vallado y es adecuado para perros, y tanto la casa como las zonas exteriores están pensadas para huéspedes de dos y cuatro patas. Dispone de garaje privado con fácil aparcamiento.
El entorno de la casa de vacaciones es uno de sus mayores atractivos. Aquí se aloja en plena naturaleza, con la playa, el bosque y amplios paisajes abiertos justo a la puerta. El prado protegido frente a la casa es hogar de caballos salvajes y vacas pastando, creando un ambiente especial durante todo el año.
La playa está a poca distancia a pie y es ideal para baños matutinos, paseos junto al mar y tardes tranquilas junto al agua. Detrás de la casa hay un pequeño bosque con un lago, perfecto para caminar y jugar. El pueblo cercano cuenta con supermercado y pequeños comercios locales, lo que permite disfrutar de las vacaciones sin largos desplazamientos en coche.