Esta encantadora casa de vacaciones de 70 m² se encuentra en plena tranquilidad del bosque. Ofrece espacio para hasta seis personas distribuidas en tres plazas para dormir y es ideal para quienes buscan una estancia en contacto con la naturaleza y lejos del ritmo diario.
La vivienda ha sido renovada gradualmente respetando la casa original. Una cocina nueva, varios muebles nuevos y nuevos muebles de baño previstos para la primavera de 2026 crean un buen equilibrio entre lo auténtico y lo funcional.
La distribución es práctica y bien pensada. Un dormitorio se encuentra en la planta baja, mientras que la planta superior dispone de otro dormitorio y un sofá cama en el rellano, ofreciendo flexibilidad.
En la cocina se conserva la antigua cocina de leña como parte de la historia de la casa, pero no debe utilizarse. En cambio, una estufa de leña en la zona de estar aporta calor y ambiente en los días más frescos.
Hay conexión a internet, aunque aquí resulta fácil desconectar. Se debe tener en cuenta que el agua del grifo no es potable y que es necesario llevar agua para beber.
Los alrededores están marcados por bosques densos, senderos tranquilos y una paz poco común. Es un entorno ideal para practicar senderismo, recoger setas y disfrutar de mañanas silenciosas con canto de aves.
El bosque invita a realizar largos paseos directamente desde la casa, donde el cambio de las estaciones se percibe claramente. La fauna es abundante y es habitual ver ciervos y aves cerca de la vivienda.
A unos 2.000 metros de la casa hay un lago apto para el baño, perfecto para refrescarse en los días calurosos. El lago es tranquilo y está rodeado de naturaleza.
Esta casa de vacaciones es ideal para quienes buscan una base acogedora y con encanto en plena naturaleza. Un lugar donde se conserva lo original y las renovaciones acompañan la estancia sin restar protagonismo al entorno.