Esta típica casa de vacaciones española con piscina privada se encuentra en una reserva natural protegida de Sierra de Tejeda y Almijaras, lejos del ajetreo y el tráfico, en una colina con vistas espectaculares a las montañas, al valle y al mar Mediterráneo. Cerca se encuentra el pueblo árabe de Alcaucín.
El jardín, que rodea la vivienda, está muy bien cuidado y cuenta, entre otras cosas, con árboles frutales. Hay mucha privacidad y las diferentes terrazas cuentan tanto con sol como con sombra. Un bonito detalle de la piscina es que dispone de una zona poco profunda donde puede sentarse con los pies en el agua mientras disfruta de un aperitivo. La piscina está cerrada (dependiendo del clima) desde mediados de noviembre a mayo.
Detrás de la vivienda se inicia un sendero en el parque nacional donde se encuentran varias rutas de senderismo o para ir en bicicleta de montaña e, incluso, puede escalar a la montaña más alta de la región, la Maroma. En Alcaucín puede realizar sus compras; el pueblo también es accesible a través de sendas de paseo.
La ubicación es ideal para aquellos que buscan paz y tranquilidad, en medio de la preciosa naturaleza con una gran variedad de flora y fauna, pero sin estar muy lejos de la Costa del Sol y las tierras del interior más cercanas.
ATENCIÓN: los últimos 1,5 km hacia la casa se realizan por un camino empinado con algunos tramos sin asfaltar. Este camino es fácil de conducir, pero se recomienda cierta precaución, especialmente en la oscuridad. Por ello, es mejor que este camino lo recorran personas con suficiente experiencia de conducción. Utilizando la primera marcha, no tendrá ningún problema.
Disfrute del Parque Natural de las Sierras de Tejeda y Almijara., senderismo, avistamiento de aves, cabras monteses y otros. Zona muy tranquila ideal para relajarse.
La piscina solo está operativa desde mediados de Junio a final de Septiembre.
La primavera es la mejor época del año en la sierra. La floración de las plantas silvestres es impresionante.
El verano en muy luminoso, de día se puede escuchar las cigarras y disfrutar de la gran piscina y del frescor del césped. Las noches son mágicas por el canto de los grillos y la buena visibilidad del cielo estrellado.
El otoño es una explosión de colores, las aves se reúnen en bandadas para iniciar la migración, las uvas están listas para vendimiar y las suaves lluvias inundan el aire de olor a tierra mojada.
Los inviernos son muy templados y se pueden dar largos paseos por el monte. Es el mejor periodo para hacer visitas turísticas por la zona, sin aglomeraciones ni agobios.
Admitimos mascotas previa consulta al propietario.
Podemos facilitar una cuna si nos la piden.