Ubicada en el pintoresco pueblo de Harzé, esta villa de 200 años de antigüedad, bellamente renovada, combina la comodidad moderna con el encanto rústico, lo que la convierte en una opción ideal para familias. Enclavada al pie de una colina, la casa cuenta con un arroyo, dos terrazas con mobiliario de jardín, una estructura de escalada, barbacoa y una sauna para 4 personas, perfecta para relajarse durante todo el año. Disfrute de paseos por el río Ninglinspo, a solo unos minutos, o explore atracciones cercanas como las cuevas de Remouchamps (7 km), Safari Monde Sauvage (12 km) y la ciudad balneario de Spa (21 km). El lago Butgenbacher y la presa de Gileppe se encuentran a 35 km en coche, y ofrecen excursiones panorámicas de un día y actividades acuáticas. La villa está equipada con calefacción central, cocina totalmente equipada y amplias salas de estar. Ya sea que disfrute de una barbacoa de verano o de una acogedora tarde de invierno junto a la chimenea, esta casa ofrece un remanso de paz en el corazón de las Ardenas belgas.
Nota: Disponemos de un spa de natación exterior climatizado, accesible todo el año, con temperatura regulable entre 27 °C y 40 °C, que ofrece una experiencia de bienestar en todas las estaciones.